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¿Por qué crecemos?
El organismo comienza siendo una
célula y, con el tiempo, llega a
alcanzar un tamaño determinado,
dependiendo de las
características propias de la
especie a la que pertenece.
Actualmente, la altura media del
varón se sitúa mas alta y lo
mismo ocurre en la mujer. Esto
se debe a una mejora en la
alimentación, una mayor
prevención personal, un descenso
de las enfermedades infecciosas,
a los avances de la medicina,
etcétera.
¿Cuál es el ritmo normal de
crecimiento?
Los criterios de referencia para
los niños que se desarrollan en
circunstancias de salud y
educación normales señalan que
en los primeros cuatro años el
niño crece unos 50 centímetros,
cifra que irá incrementándose en
siete centímetros anuales hasta
que cumpla siete años. A partir
de esta edad, el aumento será de
cinco centímetros cada 12 meses.
El ciclo de crecimiento concluye
en la pubertad, período más
prolongado y tardío en los niños
que en las niñas.
¿Qué factores influyen en el
crecimiento?
Podrían agruparse en dos grandes
apartados: Los factores
intrauterinos y los
extrauterinos, En los primeros
influyen los genes heredados de
los padres unidos a los del
propio feto, la condiciones
generales dentro del útero
materno y los alimentos que
llegan al nuevo ser a través de
la placenta.
Entre los factores extrauterinos
más frecuentes habría que citar
la alimentación, el afecto que
recibe el niño, las enfermedades
que padezca principalmente
durante el primer año de vida,
el desarrollo hormonal propio
del pequeño y sus hábitos ,
entre ellos los deportivos y
calidad de vida.
Como factores negativos para el
correcto crecimiento se
encuentran los trastornos de
deprivación afectiva, los
trastornos de la nutrición y
todas las enfermedades crónicas,
además una vida excesivamente
sedentaria.
¿Qué importancia tiene la
alimentación?
La alimentación desempeña un
papel fundamental en el
desarrollo y crecimiento del
niño. Una alimentación sana y
equilibrada siempre influirá
positivamente. Pero hay que
tener presente que "no crece más
quien más come, aunque sí crece
menos quien come mal.
Un régimen alimenticio correcto
debe tener una proporción
adecuada de hidratos de carbono
(55%), grasas (30%) y proteínas
(15%). Los hidratos deberán ser
aportados por las legumbres,
féculas y el pan; las grasas,
tanto animales como vegetales,
se encuentran en el aceite,
carnes, pescados, huevos,
manteca, leche, etcétera; y las
proteínas están contenidos en el
pescado, las carnes y la leche.
Todo ello debe ser complementado
por vitaminas y minerales, que
se encuentran en las frutas y
verduras.
Está comprobado que los chicos
maltratados, desatendidos,
abandonados y, en general, todos
aquellos con carencias
afectivas, suelen ser más
bajitos.
Los conocimientos actuales de la
medicina revelan la existencia
de unas reacciones bioquímicas y
hormonales que explican este
hecho. La hormona del
crecimiento se segrega en
función de una sustancia
estimuladora (GHR) y de otra
inhibidora (somastatina). En
serios trabajos se ha demostrado
que muchos niños con falta de
afecto predomina la cantidad de
secreción de somastatina y, por
tanto, la GRH actúa en mucha
menor cantidad, lo que podría
significar en el largo plazo una
menor altura. |